Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Lo escrito, escrito esta.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
A la par es negar y tarde dar.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Ayunar, o comer truchas.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Hacerte amigo del juez
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Decir refranes es decir verdades.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Cerrado a cal y canto.
Quien lengua ha, a Roma va.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Dar el consejo y el vencejo.
Abrojos, abren ojos.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Fingir ruido por venir a partido.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Tal para cual.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Llamar al gato, gato.
Bien convida, quien prestó bebe.
De boca para fuera.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
A lo hecho, pecho.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Haber muchos cocos por pelar.
Quien da el consejo, da el tostón.