Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Feria de loco es el mundo todo.
El que manda, manda.
A jugar y perder, pagar y callar.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
De la risa al duelo un pelo.
Un juego de cartas se juega con dinero
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
No está muerto, quien pelea.
Harto da quien da lo que tiene.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Quien te quiere, te aporrea.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Junta de cuatro, junta del diablo.
En la unión está la fuerza.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Donde hay caridad, hay paz.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El hambre es una fea bestia
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Andar y callar, eso es negociar.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
La lealtad se paga.
Buen moro, o mierda u oro.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Boca de verdades, cien enemistades.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
A fuerza de villano, hierro en mano.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Trato es trato.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.