Estás entre la espada y la pared.
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Año derecho, de la era al barbecho.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
No hay duelo sin consuelo.
Soldado muerto, otro en su puesto.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Lo que no nos une, nos mata.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Llegó el momento de la verdad.
Para pelear se necesitan dos.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
La jodienda no tiene enmienda.
Mal de muchos, epidemia.
El trabajo es la ley y a todos agita.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Enero desaloja las camas
El hombre reina y la mujer gobierna.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Donde no llega la mano, llega la espada.
El respeto al derecha ajeno es la paz.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
Mucho ruido y pozas nueces.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Quien bien ata, bien desata.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Antes el golpe que el grito.
Difama, que algo queda.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.