Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Siempre ayuda la verdad.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Averiguelo, Vargas.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Ocio, ni para descansar.
El que hizo la ley hizo la trampa.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Esta es la gota que derramo el vaso.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Dinero llama a dinero.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
La naturaleza proveerá.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Compañía, ni con la cobija.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Más claro, agua.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
De padres asientos, hijos taburetes.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
A buen juez, mejor pastor.
A consejo malo, campana de palo.
No se puede servir a dos señores.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Dicen que la educación se mama.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.