Sé osado y serás afortunado.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Nadie nace maestro.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Es de bien nacido ser agradecido
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Solo como Adán en el día de la madre
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
La fantasía es la loca de la casa
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
El hombre que no se equivoca no es humano.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
El mejor escribano echa un borrón.
De sabios es variar de opinión.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
La suerte es de los audaces.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
De sabios es cambiar de parecer.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
El tonto ni de Dios goza.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
El uso es maestro de todo.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Vale más el que sabe más.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.