Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Sin puta y ladrón no hay generación.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Al saber lo llaman suerte.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
El poeta nace y no se hace.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
A mamar, todos nacen sabiendo.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El que nada duda, nada sabe.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
A quien labora, Dios lo mejora.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Volver a inventar la rueda.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Aquí el más tonto hace relojes.
Dios ayuda al que mucho madruga.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Rectificar es de sabios.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Más puede diligencia que ciencia.
La fortuna a los audaces ayuda.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
El uso hace al maestro.
Quien tiene arte va por todas partes.