Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Ruego y derecho hacen el hecho.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
Mande la razón y obedezca la pasión.
El tiempo de Dios es perfecto.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
El lo que se pierde, se aprende.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Atender y entender para aprender.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
El que nada tiene, nada vale.
El que mucho habla, poco acierta.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Tanto tienes, cuánto vales.
Ese huevito quiere sal
Otra cosa es con guitarra
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
La Cruz, la viña reluz.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
El que calla, otorga.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
El viejo que se cura, cien años dura.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.