A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Mente sana, cuerpo sano.
En la unión está la fuerza.
Freídle un huevo, que dos merece.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
La fantasía es el reposo del alma
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
La intención hace la acción
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Unos mueren para que otros hereden.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Por el pico, muere el grande y el chico.
El perfume bueno viene en frasco chico
El de las piedras hace pan.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Los hombres son mejores que su teología
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Hijos y mujer añaden menester.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
El buen cirujano. opera temprano.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Mi secreto, en mi pecho.