El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Ocurre en las mejores familias.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Todo hombre tiene su manía.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
La naturaleza proveerá.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
La risa hace buena sangre
La fantasía es la primavera del alma
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
El ignorante al ciego es semejante.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El necio dispara pronto sus dardos.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Cada villa, su maravilla.
Hombre refranero, medido y certero.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
De suerte contentos, uno de cientos.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Quien no sabe, no vale nada.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Cada loco con su tema.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Hacer algo de cayetano.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
La fuerza vence, la razón convence.