El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Las paredes tienen oidos.
Nadie se meta donde no le llaman.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Este batea y corre para tercera.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
No gastes pólvora en gallinazos.
Cuanto más viejo más pellejo.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Achaque el viernes por comer carne.
A amante que no es osado, dale de lado.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Parece hormiga y es avispa.
Al ingrato con la punta del zapato.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Cosa rara, cosa cara.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Ir de trapillo.
Te has puesto como un choto con dos madres.
La mierda cuando la puyan hiede.
El lunes, ni las gallinas ponen.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Sol puesto, obrero suelto.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.