A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Dar tiro.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
No hay caracol que no tenga vuelta.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A quién le dan pan, que llore.
Dar en el clavo.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Ahí está la madre del cordero.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
A mala suerte, envidia fuerte.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
En sociedad enferma, individuo sano más raro que ave rara.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Boca de verdades, cien enemistades.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
A tal señor, tal honor.
Buey viejo, no come tronco.
Dios ayuda al que mucho madruga.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
De dos males, elige el menor.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Cada cual es rey en su casa.
El que juega con fuego, se quema.
En Octubre echa pan y cubre.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.