Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
El que bien te quiere no te engaña.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Quien hijo cría, oro cría.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
A la que te criaste, te quedaste.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
De pies a cabeza.
Juegos de manos son de bananos.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
A todo coche, le llega su sábado.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Amar a todos, confiar en nadie.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.