Casa de capellán, la peor del lugar.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Por San Miguel se cata la miel.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
A palabra necias, oídos sordos.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Al mal circo le crecen los enanos.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Obras vea yo; palabras, no.
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Se quedó a vestir santos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Todo es según el cristal con que se mira.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Madre holgazana cría hija cortesana.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
A lo que no puede ser paciencia.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Ese huevo, quiere sal.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Al buen día, métele en casa.
Donde dije digo, digo Diego.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Jugar bien sus cartas.