Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Ama y guarda.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Lo que no mata engorda.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Abrojos, abren ojos.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Hazte la fama y échate a la cama.
Tentar la huevera a las gallinas
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Vayan las verdes por las maduras.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Ponerle el cascabel al gato.
A dineros dados, brazos quebrados.
Ser el último orejón del tarro.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Hablar hasta por los codos.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Mucho apretar, listo aflojar.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Haz bien y vive alegre.
Juegos de manos son de bananos.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Agrada, quien manda.
Mala noche y parir hija.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Mano que te da de comer no has de morder.
Si voy, con lo que te doy.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Al gorrino y al melón, calor.
Honor a quien honor merece.
Meterse en la boca del lobo.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Errar es humano.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Quien siembra llorando, siega cantando.