Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Burro adornado, busca mercado.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Juego de manos, rompedero de ano.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
Pisar mierda trae buena suerte
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
No todos los que mean en pared son hombres.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Hombre prevenido vale por dos.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Visitas, pocas y corticas.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Quien siembra, siega.
A confesión de parte relevo de prueba.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.