Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Bien se lava el gato después de harto.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Búho que come, o muere.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Quien siembra, siega.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
A dos palabras tres porradas.
Desbarata hasta un balín.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Pan ajeno nunca es tierno.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
Hierba segada, buen sol espera.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
Volverse humo.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Guarda que comer y no que hacer.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Hacer castillos en el aire.
Por los ojos entran los antojos.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Una familia unida come del mismo plato.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.