Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Cenó carnero y amaneció muerto.
A cada ollaza su coberteraza.
Buscarle cinco pies al gato.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Al higo por amigo
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Mano que te da de comer no has de morder.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Yo que callo, piedras apaño.
Llagas viejas, tarde sanan.
Ganar, poco vale sin guardar.
Palabras sin obras, barato se venden.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Dar un cuarto al pregonero.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A burlas, burlas agudas.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Hay que tomar el toro por las astas.
Madrastra, madre áspera.
Arriba canas y abajo ganas.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.