Toma y daca.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
El hombre es un animal de costumbre.
A burro viejo, poco forraje.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Hay gustos que merecen palos.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Vino y pan andar te harán.
Ser un mordedor de pilares
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Salud perdida, salud gemida.
Obras vea yo; palabras, no.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
A la mesa de San Francisco, donde comen cuatro, comen cinco.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Lo que siembres, recogerás.
Una copa a las once, son once a la una.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Callen barbas y hablen cartas.
Cada perro, con su hueso.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.