Buenas acciones valen más que buenas razones.
Lo que sea que suene.
Mal se tapa el gato con la cola.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Comida hecha, amistad deshecha.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Sarna con gusto no pica.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Olla reposada, no la come toda barba.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Agua estantía, renacuajos de día.
Calva buena, luna llena.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Tapados como el burro de la noria.
El hambre es el mejor cocinero.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
En Octubre echa pan y cubre.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Honra sin provecho la digo pecho.
Otoño entrante, barriga tirante.
A buen hambre, no hay pan duro.
Creer a pie juntillas.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Intimidades, solo en las mocedades.
Aquel que guarda siempre tiene.