Aquel que guarda siempre tiene.
Otoño entrante, barriga tirante.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Arroz pasado, arroz tirado.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Dame pan y dime tonto.
Perro flaco soñando con longaniza.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Víbora que chilla no pica.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Me cortaron las piernas.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Juan Segura vivió mucho años
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Con tontos, ni a coger hongos.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Quien mocos envía, babas espera.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Ser feliz como pez en el agua
Puerta de villa, puerta de vida.
Donde hay pelo hay alegría.
Comer verdura, y echar mala verdura.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Cada día olla, amarga el caldo.
Buen comedor, buen dormidor.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Andar con pies de plomo.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Hacer enseña a hacer.
Va para atrás como el cangrejo.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Ni mangas porque es chaleco.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.