La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
No le busques ruido al chicharrón.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
La primera señora, la segunda escoba.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Tan rápido como un chisme.
A un fresco, un cuesco.
Cólera de amantes resurgir del amor
La hacienda, el dueño la atienda.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
Los duelos con pan son menos.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Dama tocada, dama jugada.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
No comas ansias.
Se llena antes el ojo que el papo.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Yerro es ir de caza sin perro.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.