Peor que pulga en la oreja
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Remendar y dar a putas.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Cada cual mire por su cuchar.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Hablar con lengua de plata.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Hay que hacer de tripas corazones.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
El que nace chicharra, muere cantando.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Nunca falta un culo para un bacín.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Hasta que conocí a la iguana, no supe que color tenía.
Puta en ventana, mala mañana.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
La más fina mula, patea y recula.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Canario triste, no come alpiste.
Camisa de culebra con vino, el mejor medicamento para el bovino.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
A manos frías, corazón ardiente.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Ni es carne, ni es pecao.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.