Mal hace quien nada hace.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Hebra larga, costurera corta.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Al que quiera celeste, que le cueste.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
La tercera es la vencida"
Más obrar que hablar.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
El ingenio obvia dificultades,.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Ningún rencor es bueno.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Actividad cría prosperidad.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
La caza y los negocios quieren porfía.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
La suerte no es para quien la busca.
Date buena vida, temerás más la caída.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Otoño entrante, barriga tirante.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Aquí, lo único que importa es el cash.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
La jodienda no tiene enmienda.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
El que del campo viene, cenar quiere.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.