Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Aquel que guarda siempre tiene.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Según es el dinero, es el meneo.
Alforjas llenas quitan las penas.
Una sola mano no aplaude.
El que mucho corre, pronto para.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Dame gordura, darte he hermosura.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
La hambre no tiene aguante.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Está como padre, que le llevan la hija.
Buena mula, mala bestia.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Cinco: por el culo te la hinco.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Tal para cual.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
La suavidad domina más que la ira.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Como te cuidas, duras.
Te paso la pala diego
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Palo dado ni Dios lo quita.
Hay quienes ante el peligro se crecen.