Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Quien la haga que la pague.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Buena razón quita cuestión.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
Peso y medida, alma perdida.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Hombre intranquilo vale por diez.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
El ama brava, es llave de su casa.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Más vale tarde que nunca.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Hoy no se fía, mañana sí.
Es como llevar leña para el monte.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Casa oscura, candela cuesta.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Con afán ganarás pan.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
A buen bosque vas por leña.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Fue sin querer...queriendo.
Puso pies en polvorosa.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.