El que rompe, paga.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Más duro que rulo de estatua.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Hacer callar es saber mandar.
A buen señor, buena demanda.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Necesitado te veas.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Gente de montaña, gente de maña.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Joven intrépido no deja memoria.
La mejor defensa es el ataque.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Carne a carne, amor se hace.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Más duro que sancocho de pata.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Sé osado y serás afortunado.
Más da el duro que el desnudo.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
A dádivas, no hay acero que resista.
La zorra, por la cola.
Arma de Dios es Cristo.
Bandera vieja, honra capitán.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.