La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Mano fría y pie caliente, salud competente.
No menosprecies al cachorro débil, podría convertirse en un tigre feroz.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
A lo que se quiere bien, se castiga.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El que trae , lleva.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Donde hay dolencia, haya paciencia.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Obras vea yo; palabras, no.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
La necesidad hace maestros.
Hay que dar para recibir.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
De buena harina, buena masa.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Pan duro, pero seguro.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.