No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Los frailes en jubón, hombres son.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Dios nos coja confesados.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
A la gorra, ni quien le corra.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
El que bien ama, tarde olvida.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
El que no corre, vuela.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
A causa perdida, mucha palabrería.
Martillo de plata rompe puertas de hierro.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.