Come y bebe, que la vida es breve.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
A burro viejo, poco forraje.
Hacer pinitos.
Arandino, borracho fino.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Donde no hay harina todo es mohína.
Que tienen que ver los cojones para comer trigo.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Más verga que el Trica programando.
Tierra de roza y coño de moza.
Ahullama no pare calabaza.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Me dejó como la guayabera.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Casa y potro, que lo haga otro.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
El mal trago pasarlo pronto.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Contigo, pan y cebolla.
El que tiene salud es rico.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
El roble como nace y el pino como cae.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
En San Antón, calabazas al sol.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
La hambre no tiene aguante.
Lo que es bueno para el diente es malo para el vientre.
Café cocido, café perdido.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.