A la mujer y a la mula, vara dura.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Quien duerme no coge liebre.
El diablo nunca duerme.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Año tardío, año medio vacío.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
El joven armado y el viejo arrugado.
Cuando la vela azota al palo, malo.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Ni es carne, ni es pecado.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
A falta de olla, pan y cebolla.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
El árbol que no da frutos, da leña.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Alba roja , vela moja.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Acúsole porque pisó el sol.
Al que le pique, que se rasque.
Me importa un bledo.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Llevar bien puestos los calzones.
Buena vida, padre y madre olvida.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Abril llovedero, llena el granero.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Tras el buen comer, ajo.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.