Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
La mujer rogada y la olla reposada.
No hagas mal y no habrás miedo.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Quieres más o te guiso un huevo.
Sarna con gusto no pica.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Caldera observada no hierve jamás.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Cavas tu tumba con los dientes.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A mala venta, mala cuenta.
Suegra, ni de caramelo.
No hay enemigo chico.
El arco iris brilla después de la tempestad.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.