Más vale tarde que nunca.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Pasará, sea lo que sea.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Hacerte amigo del juez
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Si vives alegre, rico eres.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
La virtud ennoblece.
Dichosos los ojos que te ven.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Donde hay gana, hay maña.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Buena fama, hurto encubre.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
A veces perdiendo se gana.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.