Cruz y raya, para que me vaya.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
La unión hace fuerza.
Los difuntos, todos juntos.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
La suerte es de quien la tiene.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Para prosperar, vender y comprar.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
El mundo es de los audaces.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Esto son habas contadas.
Una vez al año, y ésa con daño.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Albacete, caga y vete.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Santo Tomás, una y no más.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
El burro hablando de olotes.
Esposa mojada, esposa afortunada
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Cielo estrellado, tiempo variado.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
A cada puerta, su dueña.
En casa del músico, todos saben cantar.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Amor comprado, dale por vendido.
A carne mala, buena salsa.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
A lo lejos mirar y en casa quedar.