La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Estorba más que un colchón en la cocina.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
El borriquito delante, para que no se espante.
Alforjas llenas quitan las penas.
Te casaste, la cagaste.
Casa sin madre, río sin cauce.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
La fantasía es la droga de la mente
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Lo que está por pasar pasará.
Demasiada alegría es dolorosa
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Hombre osado, bien afortunado.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
En Octubre, la oveja cubre.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
A mala suerte, envidia fuerte.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Palabra de boca, piedra de honda.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
La esperanza alegra el alma.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Ofrecer el oro y el moro.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.