Abril frío, poco pan y poco vino.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Trato es trato.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Dar una fría y otra caliente.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
El que primero llega, ése la calza.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
El que tiene buba, ése la estruja.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Buscar los tres pies al gato.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Descansa el corazón, contando su pasión.
A burra vieja, albarda nueva.
La mierda cuando la puyan hiede.
Cada gusto cuesta un susto.
Según es el dinero, es el meneo.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
A caballo ajeno, espuelas propias.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El que quiera peces que se moje el culo.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Como poroto de la chaucha.
Pereza, llave de pobreza.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Indio comido indio ido.
Maestro, El se puede comer la regla.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Bueno para en plaza, malo para en casa.