El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
A pan duro, diente agudo.
Bien vestido, bien recibido.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
De la risa al duelo un pelo.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Lo que fuere sonará.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Perros y gatos, distintos platos.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Pasión tapa los ojos a la razón.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Joya es la fama para bien guardarla.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
A la hija mala, dineros y casalla.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Santo que mea, maldito sea.
La procesión va por dentro.
No te pegues que no es bolero.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El juego destruye más que el fuego.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Échate este trompo a la uña.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
A tu casa venga quien te eche de ella.
A hija casada, los yernos a la puerta.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
El vino, de la verdad es amigo.
Bueno está lo bueno.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.