Lo bailado nadie me lo quita.
Lo que va viene.
El que debe y paga, descansa.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
El buen vino en vaso chico.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Hijos casados, duelos doblados.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El mundo está vuelto al revés
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Donde entra beber, sale saber.
Siempre que llueve, escampa.
Idos y muertos es lo mesmo.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Ocurre en las mejores familias.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Una deuda, veinte engendra.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
Ver pecar, convida a pecar.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Codicia mala, el saco rompe.
Amor de niña, agua en cestillla.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Día que pasa, día que no, día perdido.
De puta a puta, taconazo.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Primero la firmita y luego la camita.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
El borracho, de nada tiene empacho.
Cada cual mire por su cuchar.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.