Puso un circo, y le crecieron los enanos.
El tiempo vuela, que se las pela.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Juegos de manos se van al culo.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Calva buena, luna llena.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Hoy no se fía, mañana sí.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Cada loco con su tema.
Una manzana roja invita piedras.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Por mucho pan nunca es mal año.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
El que rompe, paga.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
La suerte está echada.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Tripa vacía, suena pronto.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Creer a pie juntillas.
A cabrón, cabrón y medio.
Buena ventura solo con otra dura.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.