Casa convidada, pobre y denostada.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
A la fortuna, por los cuernos.
Aguas de Abril, vengan mil.
De buena harina, buena masa.
Por la panza empieza la danza.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
El mucho joder empreña.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
A Roma por todo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
La cabra coja, junto a la casa trota.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Hacer de toda hierba un fardo.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
A la ocasión la pintan calva.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Hasta ajustar, regatear.
Probando es como se guisa.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Mujer pecosa, mujer candela.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Hacer la plancha.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Tienes más salidas que una autopista.
Come y bebe, que la vida es breve.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Idos y muertos, olvidados presto.
Tripas llevan piernas.
Cada pez en su agua.
Nuestro gozo en un pozo.
La familia pequeña, vive mejor.
Arandino, borracho fino.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
A confite de monja pan de azúcar.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.