Hijos crecidos, trabajos llovidos.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Un clavo saca a otro clavo.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Querer matar dos moscas de un golpe
Pan con ojos y queso sin ellos.
Lo que fuere sonará.
Orden y contraorden, desorden.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
A donde va la gente, va Vicente.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
El vino y la verdad, sin aguar.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Puso pies en polvorosa.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
A días claros, oscuros nublados.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Pobreza no es vileza.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Date a deseo y olerás a poleo.
El mal trago pasarlo pronto.