La Justicia entra por casa.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
No ser escaparate de nadie.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
La respuesta más rápida es la acción.
Amigo lejos, amigo muerto.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
A liebre ida, palos al cubil.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Tres al saco y el saco en tierra.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
La belleza siempre tiene razón
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
El papel puede con todo.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Calma piojo que el peine llega.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Hoy no se fía, mañana sí.
Del mal manjar, un bocado nomás.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El oficio hace maestro.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.