El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Al higo por amigo
Un ten con ten para todo está bien.
Quien baila, de boda en boda se anda.
A nadie le amarga un dulce.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Buen corazón vence mala andanza.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
El último que se pierde es la esperanza.
Favores harás, y te arrepentirás.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Padecer cochura por hermosura.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Comida hecha, amistad deshecha.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Donde hay duda hay libertad.
Algo es el queso, pues se da por beso.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Buena razón quita cuestión.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Por el interés te quiero Andrés.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
La intención es lo que vale.
El que la hace riendo, la paga llorando.