Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Ocurre en las mejores familias.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
El que no se consuela es por que no quiere.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
El hambre es la mejor salsa
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
La fantasía es la primavera del alma
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
A ciento de renta, mil de vanidad.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Dame rojura y te daré hermosura.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Hacer la del humo.
Los hijos son la riqueza del pobre.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Cuanto mayor es la fortuna, tanto es menos segura.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Buenas razones cautivan los corazones.