Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Los casados, casa quieren.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Febrerillo, mes loquillo.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Tal vendrá que tal te quiera.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
Del favor nace el ingrato.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Nada complicado da buen resultado.
Hijos y mujer añaden menester.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Cantando se van las penas.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Del mirar nace el desear.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Buena barba, de todos es honrada.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Los amores se van, los dolores se quedan.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
De buena semilla, buena cosecha.
La menta, el amor aumenta.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
El buen mosto sale al rostro.
La buena vida no quiere prisas.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Todo tiene un fin.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Mal de locura, solo la muerte cura.