Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Madre quiero ser, e hijos tener.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Bien vestido, bien recibido.
La barriga llena da poca pena.
Buena fama, hurto encubre.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
La suerte y la muerte no escogen.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
No hay año sin desengaño.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Mudarse por mejorarse.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Hoy te lo dice tu amiga.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Hacerse la boca agua.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Año de nieves, año de bienes.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
El que se casa, quiere casa.
Gran calma, señal de agua.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El que da, recibe.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.