A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Nadie toma lo que no le dan.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Primero la firmita y luego la camita.
La carta, corta, clara y bien notada.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Con solo honra no se pone olla.
Para aprender, lo principal es querer.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Boca sin muelas, molino sin piedras.
A gran prisa, gran vagar.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Llevar agua al mar.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Compañía, ni con la cobija.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
La casa esta donde el corazón.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
No hay boda sin tornaboda.
Al pan se arrima el perro.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Tienes más cara que un saco perras.
Al hombre de trato llano, gusta darle la mano.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.