Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Nacer de pie.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Al niño que llora le dan pecho.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Un hombre puede lo que sabe
Donde hay confianza, da asco.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Bebido el vino, perdido el tino.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
El que no arriesga, no pasa el río.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
A gran chatera, gran pechera.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
La envidia es carcoma de los huesos.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
De casa del abad, comer y llevar.
Por San Blas, una hora más.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Amigo viejo y casa nueva
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
De una espina, nace una rosa.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
La justicia cojea, pero llega.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Todo flujo debe tener su reflujo.