Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Fruta prohibida, más apetecida.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Para mi cualquier petate es colchon.
El que más puede, más aprieta.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
El último en saberlo es siempre el interesado.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
El buen vecino, arregla el camino.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
El pasajero se conoce por la maleta.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Con dinero baila el perro.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
El que mucho corre, pronto para.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Anda a chinga a otro lado mejor..
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Todo lo que no se da, se pierde.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Ese baila al son que le toquen.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Si eres tímido no conseguirás nada bueno ni malo, es decir, nada.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Vino mezclado, vino endiablado.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Donde aprietan, no chorrea.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.