Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Hablar hasta por los codos.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Le dieron gato por liebre.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Cava, cava y encontrarás agua.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Fingir no es mentir.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
No hay nada más caro que lo regalado.
El mal que no es durable, es tolerable.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
La ambición mató al ratón.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Para su madre no hay hijo feo.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
Se sincero y honesto siempre.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Hurta y reparte, que es buen arte.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Es tiempo de vacas flacas
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Por mucho pan nunca es mal año.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Pintada en los WC.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
El interés es más fuerte que el amor.