La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Más aburrido que mico recién cogido.
El buen paño dentro del arca se vende.
Tan rápido como un chisme.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
A donde fueres haz lo que vieres.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
La sierra, con nieve es buena.
Oir a todos, creer a pocos.
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Al que madruga, Dios le ayuda.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Hablar con bestias es para molestias.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Cada cual en su corral.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
En casa de los tíos ella es la tía.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Más vale dar que la carga llevar.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
El que a burros favorece, coces merece.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.